¿Soy bipolar?

bipolar

Ya me encontré en terapia varias ocasiones en los que pacientes me han preguntado si padecen algún trastorno, como puede ser el trastorno bipolar o antisocial que se utilizan en argot común para definir distintas conductas que nada tienen que ver con la realidad de los trastornos.

La pregunta ¿soy bipolar?, no es raro que la hagan , cuando ellos consideran que sus cambios de humor o de opinión ocurren a menudo. Bueno pues vamos a intentar diferenciar una cosa de la otra, ya que el tener cambios de estado de animo o de humor no hace que estemos ante este trastorno.

El trastorno bipolar o maniaco-depresivo, son severos cambios de estado de animo que duran meses o semanas.

Los cambios que se producen son:

  • Estados depresivos, con sentimientos de desesperanza,

  • Estados de subidas o mania, que es un felicidad extrema.

  • Estados mixtos, pueden sentirse deprimidos a la vez que tienen la inquietud y exceso de actividad de la fase maníaca.

Características del trastorno bipolar.

Vamos a ver que pasa con cada uno de estos estados.

Depresión

La depresión es algo mas conocido, aunque como el trastorno bipolar se usa para describir estados emocionales que la personas viven en su día a día. La depresión es un estado de tristeza y desesperanza mayor al que sentimos de manera puntual.

Los síntomas de la depresión serian:

Cambios Emocionales.

  • Sentimientos de tristeza inmensa que no desaparecen.
  • Ganas de romper a llorar sin ningún motivo.
  • Perdida de interés.
  • Ser incapaz de disfrutar nada.
  • Inquietud y nerviosismo.
  • Pérdida de confianza en sí mismo.
  • Sentirse inútil, incapaz y sin esperanza.
  • Ideas de suicidio.

Cambios en el Pensamiento.

  • Ser incapaz de pensar positivamente o con esperanza.
  • No poder tomar decisiones simples.
  • Tener dificultad para concentrarse.

Cambios Físicos.

  • Pérdida de apetito y de peso.
  • Dificultad en conciliar el sueño.
  • Despertarse más temprano de lo normal.
  • Sentirse completamente agotado.
  • Estreñimiento.
  • Pérdida de interés en el sexo. Cambios en el Comportamiento

• Dificultad en empezar o acabar cosas‐ incluso tareas diarias.
• Llorar mucho ‐ o sentir que se quiere llorar pero sin poder hacerlo. • Evitar la compañía de otras personas.

Mania.

La manía es un sentimiento extremo de bienestar, energía y optimismo. Puede ser tan intensa que afecte a tu manera de pensar y de juzgar. Puedes creer cosas extrañas de ti mismo, tomar malas decisiones y comportarte de manera vergonzosa, dañina y a veces peligrosa.

Cuando no es tan extrema, se llama “hipomanía”.

Cuando uno sufre manía, puede notar los siguientes cambios:

Cambios Emocionales.

  • Estar muy feliz y excitable.
  • Sentirse irritable hacia otros que no comparten su optimismo.
  • Sentirse más importante de lo normal.

Cambios en el Pensamiento.

  • Estar lleno de ideas nuevas y emocionantes
  • Ir de una idea a otra con rapidez.
  • Oír voces que otros no pueden oír.

Cambios Físicos.

  • Sentirse lleno de energía.
  • No querer o ser incapaz de dormir.
  • Tener mayor interés en el sexo.

Cambios en el Comportamiento.

  • Hacer planes grandiosos y poco realistas
  • Estar Muy activo, moviéndose rápidamente de un lado para otro.
  • Comportarse de manera distinta a lo normal.
  • Hablar con rapidez (a otras personas les cuesta entender de qué se está hablando).
  • Tomar decisiones extrañas sin darles la debida consideración, a veces con devastadoras consecuencias.
  • Derrochar dinero.
  • Tratar con exceso de confianza o criticar a otras personas.
  • Estar, en general, desinhibido.

Si uno se encuentra en medio de una fase maníaca por primera vez, puede ser que no se dé cuenta de que algo va mal, aunque sí lo hagan amigos, familiares y compañeros. La persona se puede sentir ofendida si alguien intenta hacérselo notar. Gradualmente se pierde contacto con asuntos cotidianos y con los sentimientos de los demás.

Síntomas psicóticos.

Si una fase maníaca o depresiva es suficientemente severa se pueden tener “síntomas psicóticos”.

  • En fases maníacas, los síntomas tienden a ser ideas grandiosas sobre uno mismo, que se tiene una misión importante que cumplir o que se poseen poderes y aptitudes especiales.
  • En fases depresivas, se puede sentir que uno es excepcionalmente culpable, que es peor que nadie, o incluso que ha dejado de existir.

Además de estas creencias extrañas también se pueden tener alucinaciones (cuando se oyen, huelen, sienten o ven cosas pero no hay nada o nadie para justificarlo).

En el trastorno bipolar puede aparecer la manía sin necesidad de que haya habido una depresión anterior, es decir el componente esencial para saber que estamos ante un trastorno bipolar seria que estemos ante un episodio maníaco o lo haya habido con anterioridad. Si aparece solo los síntomas depresivos estaríamos ante una depresión.

Síntomas que necesariamente no tienen que ver con el trastorno bipolar.

Labilidad Emocional.

Lo que la gente normalmente etiqueta como bipolar, es algo llamado labilidad emocional, que es una inestabilidad emocional, es decir cambios frecuentes en su estado de animo. Esto no quiere decir que se tenga un trastorno bipolar, quizás ese cambio de estado de animo se deba a situaciones estresantes por las que pasa la persona (duelo), causas hormonales o una tendencia de pensamiento depresivo que le hace tener lo que comúnmente “Bajones”.

Hay veces que esa labilidad emocional si está unida a algún trastorno pero no al bipolar, un trastorno obsesivo, una distimia, ect..

Ahora que ya sabes la diferencia, ¿qué opinas?

 

Imagen de Ana María de Antona

Ana María de Antona

Psicóloga especializada en terapia cognitivo-conductual. Trabajo con personas que llevan tiempo sintiéndose mal sin entender por qué, pero que saben que necesitan herramientas para sentirse mejor.

Con un enfoque práctico y cercano, sin rodeos, para ayudarte a avanzar, trabajaremos juntos para entender qué te ocurre, romper esos círculos viciosos que te han atrapado y desarrollar estrategias para recuperar tu bienestar.

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Ana María de Antona

Psicóloga especializada en terapia cognitivo-conductual. Trabajo con personas que llevan tiempo sintiéndose mal sin entender por qué, pero que saben que necesitan herramientas para sentirse mejor.

Con un enfoque práctico y cercano, sin rodeos, para ayudarte a avanzar, trabajaremos juntos para entender qué te ocurre, romper esos círculos viciosos que te han atrapado y desarrollar estrategias para recuperar tu bienestar.

Terapia para adultos, niños y adolescentes en Segovia

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