
Una relación de pareja está formada por dos personas individuales que deciden libremente iniciar una relación de igualdad y reciprocidad. Hacemos hincapié en estos tres factores como imprescindibles, debido a que sin ellos no puede existir una relación.
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Libertad para decidir que quiero estar con esa persona, independientemente del tipo de relación que se defina. Libertad para querer, no para necesitar.
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Igualdad, relación de igual a igual, nadie está por encima de nadie o tiene mayor beneficio en la relación.
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Relación recíproca, es importante dar y recibir a partes iguales en la relación, cuidarla y disfrutar de los resultados.
Además de estos factores, es recomendable que se den ciertos ingredientes en una relación de pareja para que la nuestra, sea una relación sana, una relación que nos beneficie y aporte ( como hemos visto en el artículo de Ingredientes necesarios en el amor).
Los ingredientes básicos a los que nos referimos son:
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Deseo
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Amistad
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Propósito común
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Valores semejantes
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Compromiso
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Transparencia
Se trata de ingredientes que tienen que estar presentes y delimitarse en el inicio de una relación. No caigamos en el error de que resulte superficial o poco romántico abarcar este tema en el inicio de nuestra relación. Ya que de lo contrario, serán foco de gran cantidad de conflictos a lo largo de la relación.
Hasta este momento hemos hablado de la presencia de estos pilares básicos pero no su grado de presencia o en qué cantidad. Por ejemplo, es importante que exista compromiso por ambos miembros de la pareja, pero el grado o tipo de compromiso depende de lo que se establezca entre la pareja, del acuerdo al que se llegue.
Si no se establecen acuerdos o límites en la pareja, estos ingredientes pueden transformarse en problemas, tales como:
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Desconfianza
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Malestar en la pareja
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Bajo estado de ánimo
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Ansiedad
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Conflictos
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Ausencia expresión emocional
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Dificultad regulación emociones
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Problemas de comunicación
Una relación de pareja no es fácil en ciertos momentos, se viven dificultades, pero tiene que resultar gratificante, un foco de bienestar. De no ser así, nos encontramos ante un problema que es muy importante que abarquemos e intentemos solucionar cuanto antes, por el bienestar de la pareja y el nuestro propio.
¡Hay que recordar que aunque estemos en pareja, también tenemos que ser felices nosotros individualmente. Una pareja sana, es una pareja que suma!!