Encontrarse enganchado a una relación no es algo poco habitual, muchas son las personas que no pueden salir de una. Como si de una droga se tratara se mantienen al lado de personas que lejos de hacerles felices, les hace sumamente infelices, pero se sientes incapaces de dejarlo.
Esto está claro, se explica por una dependencia emocional a esa persona, pero ¿cuáles son los mecanismos por lo que una persona se puede quedar enganchada a otra?
Uno de los mecanismos que hace que nos enganchemos, está basado en el aprendizaje humano y animal, es el llamado refuerzo intermitente.
Vamos a explicar un poco que como se haría un refuerzo intermitente, para que nos podemos situar y lo entendamos fácilmente.
Los humanos y los animales (como los perros) tendemos a repetir una conducta (algo que hacemos), según sean las consecuencias, si son positivas las probabilidades de repetirlo serán mayores que si la consecuencia es positiva.
Si después de realizar una conducta recibimos algo que nos gusta se llama refuerzo positivo (seguro que lo has escuchado más de una vez), es decir si después de darle a una palanca me salieran billetes de 20 euros, seguiría dando a la palanca con el fin de recibir más billetes. Imaginemos que después de dar varias veces a la palanca y recibir mis billetitos, de repente doy a la palanca y ohhh ¡horror! No me sale mi billete, ¿qué haríamos entonces?, dar y dar a la palanca es con el fin de conseguir nuestro billete, total si me ha funcionado, me tiene que funcionar. Sigamos imaginando que después de unas cuantas veces volvemos recibir billete, luego volvemos a no recibir, luego si… ¿Que pasaría entonces?, pues que nos quedaríamos dando a la palanca sin fin, ya que no sé cuándo me tocara el billete así que lo intento para ver cuando suena la flauta.
Pues bien, esto es un refuerzo intermitente, unas veces recibo lo que me gusta y otras no.
Si lo pasamos a las parejas, seria tal que así, fulanito siempre está ahí me manda mensajes, quiere quedar conmigo, me trata bien, etc. hasta que un día deja de escribirme por ejemplo y tarda unos días en volver a escribir, luego vuelve, después vuelve a desaparecer. Lo que va a provocar en nosotros es estar pegada al teléfono continuamente para ver cuándo va a escribir. Eso es lo que pasa en relaciones en las que nos tratan mal, que si a veces nos tratan muy bien vamos a estar esperando nos toque premio, ahí al pie del cañón, a ver cuándo esa persona nos da el caramelito.
Porque si siempre nos tratara bien, estaríamos en una relación estupenda y si siempre nos tratasen mal llegaría un momento en que saldríamos corriendo.
Por lo que si estas enganchada a una relación dañina, fíjate porque lo más probable es que haya un refuerzo intermitente. Si lo hay tendríamos que ir pensando que lo que me tiene ahí no es amor, es una adicción.