En Muchas ocasiones nos encontramos mal, es decir, tristes, enfadados ect.. es algo que nos pasa a todos y que no tiene por qué necesitar ayuda psicológica, solo se buscara ayuda cuando la interferencia de esos sentimientos en el ámbito social, laboral y personal sea grande y no nos deje funcionar correctamente.
En estos momentos de “bajón” , es decir en el momento en que aparecen esas emociones negativas, ¿Qué podemos hacer?:
1.-Aceptar y tolerar las emociones negativas.
Lo primero para poder manejar emociones es aceptar que existen y que no tienen que desaparecer, las emociones siempre tienen una función.
Tenemos que normalizarla, es decir, no pensar que no nos debemos sentir así, como diría Ortega y Gasset “soy yo y mis circunstancias”, si tienes una emoción negativa en un momento determinado, seguramente estará ahí debido a tu historia de aprendizaje. Por lo que todas las emociones que sentimos son licitas y normales.
2.-Pararme a ver qué me dice mi cabeza.
Investigar que estás pensando, el contenido del pensamiento va a determinar como me siento, por lo que lo más probable es que tu cerebro te este mandando mensajes negativos o catastróficas. Hay que intentar entonces enfocar la situación desde otro punto de vista mas objetivo.
3.-¿La situación es realmente terrible?.
Debemos pararnos e intentar ver todo desde fuera con el fin de ver, si realmente lo que esta pasando es tan malo o yo lo veo como algo más terrible de lo que en realidad es.
Por ejemplo en alguna ocasión en terapia he tenido gente que toleraba muy mal la frustración, y el hecho que un plan del sábado no les saliese como ellos habían planeado, desataba sentimientos de tristeza, rabia y enfado que les hacía sentirse realmente mal. En ese momento distanciarse y poder ver que es molesto que las cosas no nos salgan como queremos, no hace que sean horribles.
4.-Ojo con adivinar.
Muy común adelantarme al futuro, hacer de adivino pensando que lo que va a pasar es malo, cuando en realidad no podemos saber, eso crea angustia y mucha tristeza.
También tendemos a adivinar que piensan los demás de la misma manera que adivinamos el futuro, causando el mismo malestar.
5.-Distráete.
Cuando hay un nivel emocional muy alto, nos es más difícil ser racional, así que lo mejor que podemos hacer es distraernos para poder reducir la emoción y luego ver las cosas de otra manera.
Con la distracción hay que tener cuidado porque en ocasiones se utiliza como evitación de las emociones, consiguiendo así no reducirlas ni manejarlas nunca y entrar en un círculo vicioso de emoción, evitación.
6.- Relájate.
Busca algo que te relaje, técnicas de relajación, un baño, escuchar música. Busca aquello que a ti te funcione.
7.-Busca las cosas positivas de la situación.
Una vez más relajado, busca las cosas positivas de esa situación. Aunque la situación sea realmente mala siempre hay cosas positivas, en todo lo malo hay positivo y en todo lo positivo hay algo malo, así que piensa y busca.
Podemos también ver todo lo que hemos aprendido con esa situación, en que me ha ayudado a avanzar como persona.
8.-Busca alguien de confianza.
Llama a un amigo o familiar al que contarle todo, muchas veces al expresar las cosas en voz alta se colocan en nuestra cabeza de otra manera, podemos ser más objetivos.
Aun si no consiguiéramos ser objetivos, la expresión emocional, la empatia de nuestra persona de confianza y la posibilidad de otro punto de vista, hará que nos encontremos mucho mejor.
9.- Haz algo gratificante.
Busca algo que te guste y con lo que disfrutes, bien sea quedar con amigos, ir al cine, ir a la peluquería, da igual, cualquier cosa con la que disfrutes. Ayudará a elevar el estado de animo o a reducir las emociones negativas.
El primer paso para cambiar una emoción es aceptarla, ponerla nombre, sin eso será imposible manejarla.
