
Efectivamente, ya estamos planteando propósitos y deseos para el nuevo año, si no lo hemos hecho ya. Parece incluso un ritual, comienza el nuevo año y aparecen por nuestra cabeza multitud de objetivos que queremos conseguir. Nos lo planteamos seriamente, una mejora profesional, dejar de fumar, perder peso, conseguir aquello que llevamos tiempo añorando, aceptación y superación personal…
Pero, ¿qué ocurre?, ¿por qué cuando finalizamos el año nos damos cuenta que muchos de nuestros propósitos no los hemos llevado a cabo?
Ya que nos encontramos en los primeros días del 2017 y aún estamos a tiempo, queremos ayudaros a que los consigáis. Os dejamos unos cuantos consejos:
-
Nuestro reloj está a cero.
No importa cuantos objetivos nos planteamos el año pasado y no conseguimos o pudimos superar, el 2016 ya acabó y con él las frustraciones por objetivos no superados. Empezamos desde cero, estemos motivados a lograr aquello que deseamos.
-
Es muy importante ser coherente y no pretender llevar a cabo un sin fin de propósitos.
Lo mejor, hacer una lista posicionando aquellos que son más importantes o nos urgen en el tiempo. Esos serán los principales objetivos a conseguir, cuando los tengamos, iremos planteándonos los demás.
-
No generalizar o establecer metas poco concretas.
Si no somos capaces de especificar aquello que queremos conseguir, jamás lo lograremos.
-
Hay deseos que son “muy grandes” y por ello nos son difíciles de abarcar.
En ese caso lo más sencillo es dividirlos en pequeños escalones que tras su superación nos lleve a conseguir ese gran deseo. Quizá para encontrarme bien debo buscar actividades que me hagan sentir bien, realizarlas, ampliar mi círculo social, mejorar mi autoestima… y todo ello hará que sea más optimista, mejore mi estado de ánimo y por tanto, me encuentre mejor.
-
Celebrar cada pequeño paso.
Es importante cumplir ese deseo, pero también lo es todo lo que vamos adquiriendo en el camino. Celebremos y sintámonos orgullosos por ello, nos motivará y dará impulso para seguir.
-
Un fracaso no es una derrota.
Como personas que somos nos equivocamos, desmotivamos e incluso frustramos cuando no conseguimos lo que queremos de la forma que queremos. Si fallamos o tardamos más en conseguirlo no pasa nada, es normal, pero no significa que no seamos capaces de conseguirlo. Es importante detenerse a analizar qué ha ocurrido, aprender de ello, tomar otro camino y continuar.
Esperamos que os hayamos ayudado a plantearos este nuevo año y a conseguir todos vuestros propósitos. Nuestro deseo: que sea un año repleto de aprendizaje.
Nerea Barrachina Plaza