Quizás seas una persona perfeccionista que nunca está satisfecho del todo con lo que hace, que pienses que nunca está suficientemente bien con lo que tienes o con lo que haces. Puede que te consideres una persona perfeccionista o que ni siquiera sepas que lo eres. De hecho no es extraño encontrar gente muy perfeccionista en terapia que ni siquiera sabía que lo era hasta que llegan a consulta.
Que es el perfeccionismo:
La real academia de la lengua lo define así:
Perfeccionismo: Tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado.
Es decir nunca un trabajo está lo suficientemente bien hecho como para estar satisfecho, siempre puede estar mejor. Bajo este concepto, ¿el perfeccionista puede ser feliz?, ¿tendrá una autoestima sana?, vamos a profundizar en el tema.
El perfeccionismo un valor social.
El perfeccionismo socialmente está muy reforzado, constantemente nos mandan información de que tenemos que ser buenos en todo, tenemos que tener un trabajo estupendo, ser los mejores en ello, tener un cuerpo perfecto, un vida perfecta, solo así seremos valiosos y tendremos cosas buenas.
De esta búsqueda incansable de la perfección se derivan muchas consecuencias y no precisamente positivas.
¿Qué consecuencias me trae ser perfeccionista?
1.-Siempre puede estar mejor hecho.
Aunque el esfuerzo sea grande y el resultado satisfactorio, la sensación de un trabajo no bien realizado siempre existe. Está claro que todo siempre puede estar mejor, eso es en lo único en que se fija el perfeccionista, sin valorar las cosas buenas y por tanto queda una sensación de incapacidad, ineficacia.
2.-Sensación de poca valía.
Derivado de lo anterior llega esto, ya que nunca hace las “cosas bien” (según su criterio). Afecta directamente a su percepción de valía, la sensación de no hacer nada bien, de no ser lo suficientemente bueno, esto hace que su autoconcepto sea negativo. Nunca llegan donde creen que tiene que llegar.
3.-No nos reconocemos lo bueno que hacemos.
Solo nos fijamos en lo que no está perfectamente hecho, no hay atención a las cosas que si están bien hechas o al esfuerzo. En base a esto, hacen una valoración negativa de todo el trabajo o de toda la situación. Esto afecta directamente a la sensación de valía, autoconcepto y por tanto a la autoestima ya que no hacemos nada bien.
4.-Genera ansiedad y angustia.
Un grado de ansiedad y angustia siempre acompaña al perfeccionista, “no lo haré bien”, “no estará lo suficientemente correcto”, “Tengo que mejorar”. Esto no solo provocara malestar sino que les impedirá ser efectivos en sus tareas, será más probable que hagan las cosas peor que si estuvieran tranquilos. Por lo tanto interfiere en su objetivo.
5.- No me permite mejorar.
El hacer las cosas no perfectas o mal, según la visión perfeccionista, no es una oportunidad de mejorar, es otra prueba de si son válidos o no. No se produce una autocrítica constructiva donde fijarse en lo que podemos mejorar, que cosas han fallado. Si no que se produce una autocrítica a la persona entera, a sus cualidades, a su interés etc.… Algo que como en las ocasiones anteriores afecta directamente a la autoestima.
6.- Crea inseguridad.
Como ha quedado claro a lo largo del artículo, la autoestima del perfeccionista no es muy alta y depende de hacer las cosas bien. Además no darnos cuenta de las cosas que si hacemos bien, valorar nuestra persona y nuestras destrezas en base a resultados, dará como lugar una gran inseguridad en nuestro buen hacer, nuestras capacidades y destrezas.
7.-Nos ponemos metas poco realistas.
El perfeccionista se suele poner metas altas a las que llegar, metas que por lo general llevan su tiempo o incluso no son realistas o posibles, lo que hace muy difícil o imposible su consecución, derivando otra vez en una sensación de incapacidad y de poca valía.
8.-Puede llevarnos a no intentar algo o abandonarlo.
Hay muchos perfeccionistas, que al adelantar que no lo van hacer tan bien como ellos creen que lo deben hacer, directamente no intentan la tarea o la abandonaran al primer rastro de no llegar a dar la talla, para que su autoestima no quede dañada. Por lo que no aprenden cosas nuevas, no mejorar y no se demuestran a sí mismos todo lo que pueden conseguir.
Por lo tanto el perfeccionismo lejos de ayudarnos a avanzar, nos paraliza y nos hace valorarnos en función de si hacemos las cosas bien o mal, de si tenemos un cuerpo perfecto o no, de si nuestra vida es maravillosa o no. Es una de las fuentes de infelicidad más grandes y más aceptadas y valoradas socialmente. Ahora ¿Qué piensas del perfeccionismo?, ¿Crees que es un buen motor para avanzar en las cosas?.
