
Muchas personas, consideran que pensar en uno mismo es ser egoísta. Siempre hay que poner a los demás por delante de uno, independientemente de que queramos nosotros o que sea importante para nosotros, llegando incluso a dejar de lado nuestros propios intereses y preferencias.
Cuando la persona tiene este concepto de egoísmo, y hace lo que le apetece se sentirá mal, culpable por lo que tendera a no volverlo hacer.
Que es ser Egoista.
Vamos a ver que dicen la Rae sobre que es egoísmo:
Egoísmo: m. Inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás.
Las personas que se sienten mal por pensar en ellas simplemente se quedan con la idea de atender al propio interés sin cuidar el de los demás. Pero lo realmente importante es el grado en que se hace, donde las rae exponen INMODERADO, EXCESIVO Y DESMEDIDO.
Es decir que si pensases excesivamente piensas en tus intereses, serias egoista. Pero pensar de vez en cuando en ti y de vez en cuando en los demás no sería inmoderado ni excesivo por lo que la etiqueta de egoísta no estaría bien aplicada en tu casa.
Es más, si nos ponemos a pensar el extremo contrario a egoísta seria pensar de manera inmoderada y excesiva en los demás. Como decía Aristóteles, en el término medio esta la virtud. Es decir, unas veces pienso en los demás y otras en mí.
Las relaciones sociales tienen que ser reciprocas, si yo doy mucho y nunca recibo me sentiré triste, poco valorado, mi autoestima se verá mermada y mi estado de ánimo se verá seriamente afectado.
Pensar en uno mismo es necesario, cuidarse, valorarse y anteponerse en ocasiones es lo más sano para nosotros, aunque es no es incompatible con cuidar a los demás y pensar en ellos.
Cambiar este concepto de egoísmo en ocasiones es imprescindible para pensar en nosotros sin sentirnos culpables.