Mitos sobre el bienestar y las emociones positivas

bienestar

 

¿Las personas mayores son menos felices que las jóvenes?, ¿los adolescentes son más emocionales que los niños o adultos?, ¿hacernos mayores nos lleva a una profunda tristeza? Diversas investigaciones acerca de la satisfacción y bienestar personal nos dan respuestas a todas estas preguntas y dudas.

 

A continuación os mostramos algunas de estas creencias extendidas y su explicación teórica, para que os ayude a comprender cómo experimentamos nuestro bienestar.

 

Los niños son más felices que los adultos.

La mayoría de los niños son felices, entre esta franja de edad existen variaciones que pueden afectar en su grado de bienestar. No se ha encontrado diferencias entre niños, adolescentes y adultos en cuanto a su nivel de felicidad, por lo que los niños son felices pero no se ha comprobado que sean más felices que los adultos.

 

Los adolescentes son más emocionales.

Comencemos explicando el término “más emocional”, entendiéndose que los adolescentes responden emocionalmente de manera más intensa, rápida e incluso desproporcionada. Los adolescentes están sometidos a cambios rápidos psicológicos, físicos y sociales, por lo que experimentan un mayor número de sucesos negativos diarios. Esto no quiere decir que sean más emocionales y se alteren con mayor facilidad, sino que encuentran gran cantidad de motivos o situaciones negativas por las que alterarse, pudiendo sentirse insatisfechos.

 

Cuando envejecemos dejamos de ser felices.

Existe la creencia extendida de que cuando cumplimos años y vamos envejeciendo, nos deprimimos, dejamos de ser útiles, comenzamos con problemas de memoria o limitaciones físicas que nos limitan y por ello vamos a ser menos felices. Pero no es así, está comprobado que las personas más mayores tienen niveles similares de emociones positivas en comparación a otras edades, superando diariamente el bienestar de las emociones positivas sentidas frente a las negativas.

 

– Cuando nos hacemos mayores, procesamos con mayor profundidad, prestamos mayor atención y nos produce un mayor interés las emociones positivas, aumentando así nuestro nivel de satisfacción.

– Podemos afirmar que las tasas de depresión en personas mayores no difieren mucho en las tasas encontradas en personas adultas.

– A ciertas edades se continúa aprendiendo, se forjan amistades, se descubren nuevas aficiones, se plantean diferentes metas…por lo que la vida de las personas mayores no está vacía, continúan obteniendo bienestar de todo aquello que hacen.

– Los efectos que tienen las limitaciones a cierta edad no afectan de manera tan terrible y catastrófica a su bienestar, sino que siguen un proceso de adaptación entre la nueva situación y las expectativas que se generan.

– Las personas que tienen una visión y actitud negativa hacia el envejecimiento presentan peor estado de salud e incluso peor razonamiento o memoria.

 

Los que más sufren los efectos de este mito son las propias personas mayores, ya que la actitud que tengan frente al envejecimiento va a afectar en su propio funcionamiento, en sus límites, en la visión de sí mismo.

 

Mi época pasada fue la más feliz, ya no volveré a ser feliz, el cupo está lleno.

 

La satisfacción con respecto a nuestra propia vida se mantiene estable a lo largo de ella. Sí está comprobado que el afecto positivo es mayor que el negativo en cualquier edad, disminuyendo el afecto negativo durante toda nuestra vida. Por lo que vamos a recordar acerca de tiempos pasados todos aquellos sucesos que nos evocaron emociones positivas de una forma más detallada e intensa, mientras que aquellas emociones negativas irán disminuyendo con el paso del tiempo.

 

 

 

Nerea Barrachina Plaza

Imagen de Ana María de Antona

Ana María de Antona

Psicóloga especializada en terapia cognitivo-conductual. Trabajo con personas que llevan tiempo sintiéndose mal sin entender por qué, pero que saben que necesitan herramientas para sentirse mejor.

Con un enfoque práctico y cercano, sin rodeos, para ayudarte a avanzar, trabajaremos juntos para entender qué te ocurre, romper esos círculos viciosos que te han atrapado y desarrollar estrategias para recuperar tu bienestar.

Imagen de Ana María de Antona

Ana María de Antona

Psicóloga especializada en terapia cognitivo-conductual. Trabajo con personas que llevan tiempo sintiéndose mal sin entender por qué, pero que saben que necesitan herramientas para sentirse mejor.

Con un enfoque práctico y cercano, sin rodeos, para ayudarte a avanzar, trabajaremos juntos para entender qué te ocurre, romper esos círculos viciosos que te han atrapado y desarrollar estrategias para recuperar tu bienestar.

Terapia para adultos, niños y adolescentes en Segovia

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