
Como hablábamos en artículos anteriores la empatía es una gran herramienta de sociabilización. Pero si no es bien usada puede ser un arma de doble filo.
Hay personas muy empáticas que al no saber poner límites sufren bastante y lejos de ayudarles les interrumpe. Es una habilidad que es buena, pero debemos saberla utilizar de una manera positiva para nosotros.
Cuando la empatía es un arma de doble filo.
1.- Tengo que entender a todo el mundo.
Esto les sucede a las personas empáticas e incluso en ocasiones se lo piden las personas de alrededor. No podemos entender todo y a todo el mundo, el ser humano es un ser limitada y por lo tanto no puede conseguirlo.
NO te obceques en entender, hay cosas que no vas a poder.
2.-Justificar comportamientos
Cuando las personas son muy empáticas, se ponen en el lugar del otro, y en ocasiones esto les lleva a justificar comportamiento que para nada son sanos. Puedo entender al otro y no justificar su comportamiento, menos aun si este me hace daño. Por ejemplo, mi pareja siempre tiene ataques de ira conmigo y me hace sentir mal, aunque yo entienda que es una persona que no controla la ira y porque le pasa, nunca puedo justificarlo ya que hará menos probable el cambio en el otro y yo permaneceré en situaciones dañinas. Él tiene su responsabilidad de cambiarlo.
3.-Poner límites a los demás.
Vale eres muy empático, pero no eres Maria Teresa de Calcuta, una cosa es que la gente te cuente cosas y tú les entiendas, pero no eres su cubo de mierda. Si alguien te utiliza de eso pon limites, priorízate.
4.-No querer ayudar a todo el mundo.
Aunque les entiendas, no hay que intentar ayudar a todo el mundo cada vez que escuchamos un problema. El fin de la empatía es comprender y dar apoyo emocional no tener que solucionar problemas. Si te cargas con ellos al final no podrás avanzar tú.
5.-Cada uno tiene que solucionar sus problemas.
No te puedes solucionar los problemas de los demás, cada uno tiene la responsabilidad de su vida, así que entiende que el problema lo tiene la persona de al lado por lo que es la que tiene que poner solución, tu solo puedes acompañarle y apoyarle emocionalmente.
La empatía bien utilizada con sus límites, puede ayudarte mucho, pero si no sabes poner límites, puede hacerte pasarlo mal.
Utiliza la empatía de una manera correcta y obtendrás muchos beneficios.