
La duda es algo habitual en nuestra vida, «no se si ir a la cena de Margarita», «No si comprarme los zapatos negros o los rojos», la duda aparece en nuestra vida de una manera habitual.
Cuando dudamos realizamos un proceso de reflexión donde analizamos los pros y contras de cada una de las opciones que tenemos para poder decirnos por la mayor.
Todos dudamos e incluso dudamos amenudo, pero hay personas que dudan por absolutamente todo y llegar a tomar decisiones muy simples se convierte en todo un reto, la duda constante por todo llega a paralizar en situaciones concretas o en su vida en general.
¿Por que la duda es muy intensa en algunas personas?.
Son personas muy perfeccionistas.
Son personas muy perfeccionistas, todo lo tienen que hacer muy bien, con lo que la posibilidad de equivocarse en una decisión por muy pequeña que sea va a ir en contra de este perfeccionismo, y como consecuencia van a culparse por esa «torpeza», afectara a su autoestima.
Tienen miedo al error.
Tienen miedo a equivocarse, creen que el error dice de su persona, es decir si me equivoco no «Valgo», por lo que un error, no es una simple equivocación de la que aprender sino algo que define su persona.
Si nos ponemos en su lugar, si relaciona el error con su valía personal, el error afectara directamente a su autoestima con lo que intentara evitarlo.
Creen que existe una solución perfecta.
Tienen la idea de que hay una solución perfecta, una exclusivamente que es la buena, la acertada y tienen que saber cual es. La idea ya esta equivocada, ninguna solución es perfecta, hay veces que hay que elegir la menos mala no la perfecta.
La daran vuelas y vueltas a la decisión mirando pros y contras, como todas tendrán contras y pros no sabrá cual decidir ya que ninguna es perfecta.
Piensan que una mala decisión tiene consecuencias horribles.
Esta es otra de las características, piensan que si no encuentran esa solución perfecta las consecuencias serán malísimas, normalmente ni son tan malas ni están horrible lo que pasa.
Intolerancia a la frustración.
No toleran bien que las cosas no vayan por el camino que a ellos les gustaría que fueran. Con lo que intentan evitar por todos los medios que eso ocurra, si eligen la opción correcta las cosas saldrán como ellos esperan.
Hay que asumir que el error es parte de la vida, que si nos equivocamos aprendemos y que es imposible saber que opción es la mejor antes de que sucedan las cosas.